Dedicatoria especial: Mirna Aragon - Culinary Trainer School - CTS Costa Rica

Dedicatoria especial: Mirna Aragon

Autora: Martha Salazar Pantoja


Para este mes de junio, dedicamos esta editorial, a una persona muy importante para todos quienes pertenecemos a esta linda familia llamada CTS Costa Rica.
Su dedicatoria lleva por nombre Mirna Aragón, una persona muy querida, una gran chef, colega, maestra y amiga de grandes batallas en este mundo de la gastronomía.
¿Saben ustedes que un chef también es un maestro?
La palabra maestro puede tener variadas acepciones, todas alrededor de la expresión de la excelencia en el quehacer.
Desde su significado más simple, que maestro es el que enseña. El maestro es el que ejerce su profesión con alegría, con conocimiento, con habilidad, con prudencia y con sabiduría.
Sabiduría es ver las cosas como Dios las ve y vivir de acuerdo con ello.
Esta persona siempre se ha destacado por ser una mujer con grandes principios, trabajadora hasta mas no poder, luchadora, y de múltiples virtudes, se destaca por tener ese don especial para dar amor atreves de lo que ella cocina.
En las manos de ella han pasado muchas personas, que han aprendido de ella este bello oficio, que les ha enseñado con amor, paciencia y disciplina.
Inicia en esta profesión, trabajando en los grandes hoteles de la época, que estaban muy marcados por ser en su mayoría comandados por hombres, que a su vez era muy difícil entrar en su círculo, ella se gana el respeto y la admiración de esta generación.
Empieza una era de cambio en la gastronomía costarricense, y es ella unas de las primeras socias de la Asociación de chef de Costa Rica, donde empieza a dar lecciones a nivel formal, ayudando a dar oportunidad de estudio a muchos nuevos cocineros, que en ella han encontrado una mano que les ha enseñado con amor.
Ya propiamente en CTS Costa Rica, ella se encarga de dar las bases teóricas y prácticas de los alumnos de la carrera profesional de cocina, así como los cursos libres, también se le asigna la parte de labor social Fundación Ronald McDonald’s, Chepe se Baña, entre otras actividades y colabora dando clases también con el convenio Culinary Trainer School y Casa de la Mujer de Sor María Romero.
Por su vida dedicada a la gastronomía es que para nosotros es un privilegio destacar su paso por esta bella profesión a la Chef, a la maestra, a la Colega Mirna Aragón Ortega a quien hoy con honor Escuelas Gastronómica Carolina Coronado y sus mentores quieren dedicarle este editorial con el amor y cariño mismo que ella ha sabido dar con los años de servicio.
Gracias Mirna por tu don, este maravillo don que Dios te dio y que con mucho amor has trasmitido a muchos a lo largo de tu vida.


Ha sido una maestra desde que la conocí allí en la Soda de Sabana. Siempre atenta a todos sus cocineros y sin embargo responde cuando uno le hace las preguntas más mínimas sobre cocina. Algo que me acuerdo bien, es de la tinta de calamar. Ya que un día en Pavas, estaba Mirna quitando algo de los calamares que íbamos a utilizar, y le pregunte que era, y con toda la paciencia me explico. (y sin dejar de trabajar), hasta me hizo ayudarle a quitarlo. A pesar de que la conocimos ya con su discapacidad y utilizando el bastón en algunas ocasiones o descansando la pierna en otras, siempre ha sido un ejemplo de mujer trabajadora.
Ha sido alguien quien se apunta a todos los proyectos de bien social que nos pongan delante. Y no importa la hora de salida se queda hasta terminar el trabajo. Gracias Mirna por ser un ejemplo de entrega y dedicación.

Autora: Carolina Sancho Coronado


Mi primer contacto con doña Mirna fue a mis 16 años, en la Asociación Nacional de Chef, todavía recuerdo su ternura, amabilidad, su gran conocimiento y amor a la cocina, me asombre con su energía,  que trasmitía a través de las clases y esos sabores hechos de una cuchara de abuela, los que nunca se olvidan.
Es una persona de la que uno nunca deja de aprender, me asombro una vez que llegue a clases y me propuso trabajar con ella en la cafetería del ICE, por supuesto que le dije que sí, me sentí alagado por poder trabajar con ella.
Mi primer día en la soda fue increíble, nunca lo voy a poder olvidar, me puso hacer albóndigas, yo trataba de que todas me quedaran iguales pero me costaba mucho, ella llego no sé de donde, porque estaba en todo lado, ella simplemente aparecía, y me explico que todas tenía que pesar 80grs, tomo la carne pedazo por pedazo y todas pesaban 80grs como si fuera magia, yo le pregunte como lo hace y ella respondió que con el tiempo y la práctica yo iba a poder sentir el peso estimado de la comida, yo en mis adentro dije imposible pero con el tiempo lo entendí.
Otro recuerdo inolvidable fue cuando íbamos a Nicaragua hacer obras de caridad, nunca estaba cansada para ayudar a los más necesitados, cocinábamos para cuatro mil personas y dormíamos cuatro horas por día, pero ella siempre estaba con energía y con ese amor que la caracteriza, cuando cocinábamos se movía como atleta olímpico rápido y ágil, siempre me cautivaba sus técnicas al cocinar y su forma de resolver los problemas que se presentaban, lo hacía ver tan fácil.
Hoy en día, solo le puedo agradecer a Dios por permitirme haber conocido a una mujer tan grandiosa, fuerte, amable, amorosa y tan buena CHEF como es ella, una mentora que me ha enseñado no solo a cocinar, sino que a vivir la cocina con el alma y con el corazón.
Muchas gracias Doña Mirna Aragon.

Autor: Jorge Marin Vargas


Con el pasar de algo que llamamos “tiempo”, el gusto por la vida parece que se afina a partir de nuestros sentidos, y con esa nueva percepción tanto espiritual como mental, nuestro corazón se abre y agradece todo cuanto sucede.
Se comprende mejor el sentido del encuentro, de la compañía…
Hoy en mi mente y en mis palabras, el mantra más hermoso que conozco, he de pronunciar frente a su presencia.
Mirna, es toda una maravillosa historia en uno de los capítulos más fascinantes de mi vida. Ella compartió conmigo la primera cocina en la que viví mi primera experiencia nacional culinaria.
Siempre su trato respetuoso, su carácter fuerte y compasivo a la vez, su calidez y humor te hacían sentir bienvenido. Representaba en ese momento para mí como estudiante una entidad que emana seguridad y admiración, justo lo necesario para aprender lo que necesitabas aprender.
Por circunstancias de la vida, dejamos de vernos por algunos años y sin imaginar que la volvería a ver, nos aconteció un hermoso reencuentro.
Mirarla hoy, y trabajar día a día con ella en ésta Escuela, me hace sentirme halagado, dichoso y bendecido. Gracias amiga, gracias colega, gracias infinitas por compartir desde tu compañía hasta tus conocimientos, siempre llenos de amor y sabiduría.
Te deseo bienestar, paz, salud y energía, para que continúes haciendo lo que Amas, y tus conocimientos sigan siendo semillas por doquier, semillas como las que crecieron dentro de mí, dando flores y frutos, haciéndome un mejor Cocinero y un mejor Ser Humano.
Tu amigo.

Autor: Pablo Vásquez Flores.


Doña Mirna como encargada de un comedor institucional se ha caracterizado por ser una jefa con espíritu de ayuda, compresión y cariño hacia todos sus compañeros; para mí fue una mentora en temas relacionados organización de una cocina; siempre ha estado dispuesta a enseñar a quienes la rodeamos y lo que hace, lo hace con amor.
Muchas gracias

Autora: Alejandra Guzmán


Doña Mir, una mujer de admirar, tuve el privilegio de conocerla hace un par de años y desde siempre me conquisto con su buen trato y su amor. Una mujer de Dios, entregada a su carrera y a su pasión por la cocina, incondicional y siempre dispuesta a ayudar a los demás, esa es ella. Gracias doña Mir por ser un ejemplo de esfuerzo y superación pero sobre todo por enseñarnos a todos que el cocinar es amar y que lo que uno ama lo hace especial. ¡La quiero muchísimo! Que Dios me la bendiga siempre. Gracias por todo su amor.

Autora: Zaghira Breedy C.


Doña Mir…desde el momento en que entré a este lugar usted me ha recordado todos los días que nada pasa por casualidad, que Dios tiene las piezas tan bien acomodadas y aunque a veces no sabemos por qué pasan las cosas él tiene una razón, éste momento tal vez sea lo que usted necesita, un poco de descanso, hacer cosas nuevas, disfrutar de su familia… yo la extrañaré con todo mi corazón pero también me alegra que tenga esa oportunidad para darle a otros todo ese cariño que nos da a nosotros.
La quiero un montón y usted va a seguir siendo «mi mamucha bella».

Autora: Yanina Carmona Jiménez


Hola Mirnita, Dios nos recuerda continuamente que tiene el control de nuestras vidas y que cada una de las etapas que vivimos forman parte de un plan y de su propósito, y por lo tanto, debemos ver hacia el futuro con esperanza, dignidad y alegría. En Jeremías 29:11, Él nos dice “Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.”, De verdad te agradezco estos años de amistad, apoyo espiritual, entrega y cariño, es una combinación poderosa que vale montones. Disfruta de tu jubilación mi niña y que Dios te bendiga siempre.

Autor: Edward Villegas Montoya


Como encontrar las palabras correctas para decirte en una sola, “GRACIAS”, no solo por ser la compañera que muchos desean tener, sino por la persona que hoy deja una huella silenciosa y generosa en la vida de quienes tuvimos el placer de caminar en las laderas dificultosas y satisfactorias de la cocina con usted. Debo reconocer que su paso entre nosotros no termina ahora, si no que, aunque la distancia físicamente sea un poco más lejana la cercanía espiritual será más especial.
Sus sabias palabras y consejos siempre prevalecerán en mí, y aun que pasen los días, meses y años serán el consejo diario y constante será el ejemplo de una persona con un noble corazón.
Ojalá ahora que se va, puedas ir a sembrar a otros campos la semilla que lleva dentro, esa semilla del éxito, del triunfo de la confianza en usted misma y sobre todo en Dios. Espero que en su nuevo Norte se lleve en su corazón la enseñanza que dejo en cada uno de nosotros. Gracias por la oportunidad de dejarme aprender, en mi inicio por la cocina hace chorosientos de años cuando sin saber nada siempre decía saberlo todo con tal de mantenerme dentro de la cocina y no en cajas como inicie, gracias Ma, por esa paciencia aun cuando la carne molida era nada para las tortas que me jalaba en la cocina y aun así me defendías ante mis jefes diciendo ELLA VA A APRENDER DEMOSLE UN CHANCE y ese chance ya lleva mucho más de 13 años gracias por estos años gracias por los que faltan y gracias por la enseñanza…………..!!!!!! No le digo Adiós si no hasta PRONTO.
Con cariño: CHAVA

Autora: Egling Chavarria M.


“El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz. “

Madre Teresa de Calcuta

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